Rusia, Georgia y el suministro de petróleo para Europa y EEUU

 

The New York Times publicó recientemente un interesante artículo de fondo muy útil para entender algunas de las implicaciones energéticas y geoestratégicas del conflicto entre Georgia y Rusia.

Son de agradecer estos pequeños focos de luz más o menos neutrales porque en general la sensación de confusión sobre este asunto es más que notable. La impresión que uno fácilmente puede llevarse al oir las distintas declaraciones (ya sea de Rusia, Georgia, Estados Unidos, o dirigentes de la UE)  es que todos están intentando seducir a la audiencia mundial, tratando de explicar lo injusto y malo que es uno u otro bando. Para ello recurren a solemnes afirmaciones basadas en grandes principios (ya sea la integridad territorial, el derecho de los pueblos a defenderse, el derecho de los pueblos a decidir su futuro, etc) que parecen más que nunca aplicados por unos u otros sólo en función de su conveniencia en cada caso. Algo parecido ocurre con muchos artículos de analistas o políticos que han aparecido en los distintos medios estos días, a veces con bastante más vehemencia que coherencia en sus afirmaciones. Al final uno tiende a llegar a la triste conclusión de que sólo hay que leer la situación en términos de estratégia y geopolítica entre bloques, y resignarnos a la dura realidad de que todo lo demás es mayoritariamente propaganda, ya sea de “los nuestros” o de “los otros”.

En cuanto al artículo, no es que explique todas las claves del enrevesado conflicto de Ossetia, pero sí aporta datos importantes para entender al menos una parte esencial del contexto en el que se enmarca.

El link:
Conflict Narrows Oil Options for West“.- The New York Times