Los paraísos fiscales, de ahora en adelante

Total estimado de impuestos evadidos anualmente a nivel mundial a través de paraísos fiscalesUna de las iniciativas más habladas de este G20 de Abril 2009 fue la proclamada decisión de poner fin a los paraísos fiscales.

Los paraísos fiscales son jurisdicciones que facilitan a individuos o empresas evitar o minimizar el pago de impuestos. Con el señuelo de una baja o nula tributación y del secreto bancario, permiten a sus clientes eludir el pago de impuestos en sus países de origen o en aquellos donde realizan su actividad. Miles de millones que deberían ir a los estados para beneficio de sus ciudadanos dejan de ingresarse. La crisis y la consiguiente escasez de dinero ha puesto esta disfunción de la economía global de nuevo en el punto de mira.

Por ello, durante la compleja puesta en escena del G20, Gordon Brown explicaba de forma didáctica el paso dado con motivo de la cumbre:

“La gente verá cada vez más que es inseguro estar en un país que todavía quiere llamarse a sí mismo ‘paraíso fiscal’. No habrá garantía alguna sobre la seguridad de los fondos allí. Si la información tributaria es intercambiada a petición, como estos países han aceptado, los beneficios de estar en dichos países disminuirán día a día.”

Para tal fin se publicó, coindiciendo con la cumbre, una lista negra de países que se negaban a cumplir las normas establecidas por la OCDE en relación al intercambio de información. Poco después de ser publicada, la lista quedó vacía, pues los pocos paraísos fiscales que se habían negado a acatar las normas aceptaron hacerlo.

¿ES ÉSTE EL FIN DE LOS PARAÍSOS FISCALES?

Prácticamente nadie  -ni la misma OCDE- afirma tal cosa fuera de algún periódico o dirigente ávidos de titulares. En el mejor de los casos es un gran paso hacia adelante. El hecho de tener compromisos de intercambio de información por parte de los paraísos fiscales es un arma para presionar a dichos países.

En el peor de los casos podríamos estar ante poco más que un golpe de efecto que sólo dará resultados palpables residuales. Las críticas de Tax Justice Network y algunos analistas señalan que el hecho de decir que se acatarán determinadas normas y acatarlas realmente son dos cosas muy diferentes, y mencionan el fracaso de anteriores acuerdos bilaterales de intercambio de información. Además ha sido puesta en duda la efectividad de las normas de la OCDE para atajar el problema. También existen dudas sobre la validez de las listas de la OCDE, que han dejado fuera a algunos centros pertenecientes a países de la propia organización, y considerados por muchos auténticos paraísos fiscales, como son algunas jurisdicciones norteamericanas, o la misma Londres.

Un problema de fondo es que la batalla real no se centra sólo en la evasión ilegal de impuestos, sino en las prácticas legales o al borde de la ilegalidad que permiten aprovechar los resquicios de una compleja estructura normativa, beneficiándose de la inexistencia de una fiscalidad global real coordinada.

Todo ello lleva a pensar que aunque se haya dado un importante paso, sólo la persistencia de este empuje y la voluntad coordinada hará que cristalice en algo significativo y no se quede en otro impulso fallido que vaya perdiendo fuelle conforme la alarma social disminuya. Todo dependerá de hacia dónde se decante el equilibrio de intereses y fuerzas. Veremos si estamos ante un sincero intento de acabar con esta sangría a los contribuyentes, o es más un grito de países como Gran Bretaña o EEUU por el que tratan de establecer una nueva consigna para corporaciones y fortunas privadas: “no vayáis a esos países ridículos a eludir impuestos; venid al mío”.

Algunas fuentes y más información:

Ante el G20

La sensación de provisionalidad que dejó el último G20  (con un destronado Bush deambulando en plan zombie por la reunión cual “fantasma de las navidades pasadas”), hizo que se proyectaran ya entonces todas las mentes y esperanzas en la de la próxima semana, la primera con un flamante Obama teóricamente en mejor sintonía con el resto del mundo y con los retos de los tiempos que corren… Pero ha pasado mucho tiempo desde el G20 de noviembre, demasiado para la situación de emergencia mundial en que nos encontramos, y cada uno ha ido por su lado.

Después de las millonarias ayudas a los bancos tanto EEUU como la UE han podido comprobar cómo éstas servían bien para mosquear a los contribuyentes pero no para que el sistema financiero volviera a funcionar. Tras un momento de espera (como el de un mecánico que tras su primer intento contempla el coche que se niega a arrancar), las acciones de los dos continentes han tenido un carácter más diferenciado: Estados Unidos ha optado por hacer una compra de activos tóxicos repartida entre dinero público y privado, y promueve un incremento del gasto público para evitar el enfriamiento de la economía, mientras Europa ha jugando más o menos tímidamente con la intervención o nacionalización de algun banco en situación crítica, ha planteado cómo ayudar a los países del Este más afectados, y sobre todo ha decidido esperar a que el resto del sistema se reactive mientras cruzan los dedos. Mientras tanto todos se han puesto a hablar de repente contra los paraísos fiscales (pobres), y eso si, casi todos han planteado ayudas directas o veladas a una industria automovilística en la UVI (qué bien que haya tanto dinero, ¿verdad?). Junto a esto han empezado a anunciarse ya otras medidas no convencionales, como echar mano a la fábrica de hacer dinero para activar la economía, dado que ya no hay margen para bajar más los tipos de interés.

Pero mientras tanto el dinero sigue sin fluir en el sistema financiero y la desconfianza ya está absolutamente enquistada, y lo que es peor, se consolida la idea de que es una desconfianza justificada. Lo que empezó como un problema financiero se ha transmitido inevitablemente a toda la economía. Caída en el consumo, caída en la inversión, caída en la producción, caída en el comercio mundial, y rápido (en algunos lugares rapidísimo) ascenso del paro. Y aunque no afecta a todos del mismo modo, los problemas de unas economías repercuten en los de las otras, en una especie de reacción en cadena global.

Poco contribuye al optimismo el hecho de que algunas de las medidas tomadas por Obama, como el mencionado plan para “liberar” a los bancos de sus activos tóxicos, hayan sido calificadas por varios de los más prestigiosos economistas como ineficientes, además de totalmente injustas. Parece que de nuevo se aplica la reciente moda de  privatizar los beneficios y socializar las pérdidas (capitalismo del s.XXI). Así, el oráculo alabado en el pasado foro de Davos por haber visto con antelación mejor que nadie la catástrofe en la que nos encontramos, el profesor Nouriel Roubini de la Universidad de Nueva York, coincidía con el Nobel de economía Paul Krugman en afirmar que el plan era sólo un intento inútil de evitar la nacionalización de los bancos, algo que habrá que hacer finalmente de todas formas, pues el mecanismo plateado, a pesar de costar grandes cantidades al contribuyente, no funcionará. Krugman ya  indicó al filtrarse los primeros detalles que se trataba en realidad de una reedición del fallido plan de la administración Bush (”cash for trash”), y que está basado en la falsa premisa de que ésta es una simple crisis de pánico. Más claro aún fue el también Nobel de economía Joseph Stiglitz al calificar directamente el plan de “robo al pueblo americano”, además de avanzar también que no iba a funcionar.

En cualquier caso, ante el desacuerdo entre Europa y EEUU sobre las próximas medidas urgentes a tomar, Obama parece haber decidido aceptar discutir -tal como pedía Europa- las reformas que hay que hacer en el sistema financiero para que esto no vuelva a ocurrir. Si fuera así, tal vez la reunión habrá servido para algo finalmente. Aún hay que ver si el impulso cristaliza. Como habrá que ver también el papel que juegan las economías emergentes, y en especial China, que ha empezado asustando a los americanos al pedir que sea reemplazado el dolar como principal moneda de reserva internacional. El mundo en plena metamorfosis.

Un par de links seleccionados: