El Parlamento Europeo tumba la directiva de las 65 horas semanales.
Finalmente el Parlamento Europeo nos ha sacado las castañas del fuego y ha detenido (al menos de momento) la ratificación de la directiva por la que se pretendía permitir a empresarios y empleados pactar jornadas laborales de hasta 60 o 65 horas semanales.
Es una muy buena noticia que refuerza la credibilidad de la Eurocámara como órgano de representación de los ciudadanos. Es también una muestra más de que deberíamos estar todos más atentos a lo que ocurre y se decide en la Unión Europea y sus instituciones, pues en muchos casos puede afectar seriamente a nuestro modo de vida. No es la primera vez que los ministros de los distintos gobiernos estatales fijan entre ellos acuerdos que perjudican a los electores (a espaldas de estos, lejos de sus países, en la nebulosa indescifrable y distante de las decisiones europeas), y tiene que ser el Parlamento el que ponga las cosas en su sitio. Por eso es importante que todos prestemos más atención a lo que ocurre en Europa, y que nos tomemos todos más en serio las elecciones al Parlamento Europeo (las próximas son en 2009, dentro de seis meses). No nos ayudan mucho nuestros políticos, que se dedican a presentarlas siempre en clave nacional y realizan un esfuerzo de explicación nulo del funcionamiento de la democracia en la UE, pero ya es hora de que los ciudadanos asumamos un poquito de responsabilidad y estemos más atentos e interesados. Nos jugamos mucho.
Más información: Noticia en La Vanguardia (EFE)
Las causas de la crisis (y II)
La siguiente corta lista de eslabones causa-efecto viene a ser un resumen de las que distintos editorialistas, profesores o premios Nobel de economía han destacado en las últimas semanas como explicaciones de la actual situación. Algunos de ellos destacan una o dos en concreto, otros una combinación de varias.
1. GLOBALIZACIÓN… CON POCA INNOVACIÓN.
Difícilmente puede defenderse que la globalización sea el demonio en la tierra que algunos afirman. Sin embargo, el modelo “las economías emergentes fabrican mientras los países avanzados desarrollan nuevos productos más innovadores” parece haber topado con una triste realidad, y es que no se ha generado tanta innovación en éstos últimos años como se esperaba. Dicho de otra manera, en occidente no hemos producido suficiente valor añadido como para ganarnos el pan en ese modelo de mercado global. ![]()
2. SALARIOS BAJOS.
De este modo, el informático de Chicago (o de Barcelona), al no lograr realizar una programación mucho más superinnovadora que el informático indio, ha visto como su salario bajaba en términos reales (alguien debía creerse que los informáticos indios eran tontos).
Esto se ha visto acrecentado por un reparto cada vez más desigual de los beneficios empresariales. Así, aunque oficialmente muchas empresas americanas o europeas generaran ingentes beneficios durante la última década, la inmensa mayoría de los asalariados no se han beneficiado de ello, lo cual –aparte de la injusticia social- ha mermado su capacidad de consumir sin recurrir al crédito.
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3. LOS BAJOS TIPOS DE INTERÉS.
Para calentar la economía Estados Unidos aplicó en los últimos años una política de tipos de interés bajísimos.
Así los americanos podrían comprar muchas cosas aunque sus salarios fueran bajos. Las empresas, por su parte, podían hacer grandes inversiones con dinero casi regalado.
4. EL DÉFICIT COMERCIAL AMERICANO
Los americanos, el principal motor de consumo mundial, alentados por la teóricamente buena marcha de la economía y sin atender demasiado al hecho de que sus salarios reales no subían, seguían consumiendo como siempre todos esos productos que venían de fábricas Chinas y de otras economías emergentes. Pero tal como hemos dicho, no innovaban los suficiente como para generar un flujo igual de exportaciones. Se generaba así un déficit comercial (más importaciones que exportaciones) que alcanzaba dimensiones cada vez más preocupantes.![]()
5. LA GRAN DEUDA
Esta es la causa hacia la que fluyen todas las demás. Como dice Michael Mandel (economista jefe de Businessweek), “una cosa importante a recordar es que si mantienes un déficit comercial con el resto del mundo, significa que tienes de pedir dinero prestado”. Estados Unidos ha estado pidiendo billones de dólares de dinero prestado al resto del mundo para financiar su déficit comercial. ![]()
Esta deuda ha sido fomentada y contraída a todos los niveles: consumidores, empresas, entidades financieras y gobiernos:
- Las distintas administraciones americanas necesitaban dinero para cubrir unos gastos públicos (desde sanidad hasta guerras) que no podían cubrir con unos impuestos que habían prometido bajar, y así tomaron, especialmente los últimos años, la cómoda costumbre de endeudarse.

- Las empresas, aprovechando los bajos créditos, también se fueron endeudando en exceso.
- Las entidades financieras, por su parte, se encontraron con que esos tipos de interés bajos les daban poco margen de beneficio en los préstamos que concedían. Para compensar la pérdida de ingresos empezaron a conceder préstamos mucho más arriesgados. Además los ofrecieron a mucha más gente (a todo Cristo, hablando claro) con el fin de incrementar la cifra total de negocio. Pero como en realidad ellos, los bancos, no tenían ni por asomo suficiente dinero como para conceder tantos créditos, se endeudaron masivamente a base de pedirselo a todo el mundo (en especial a otros bancos) y así podérselo dar finalmente a consumidores y empresas.
- Los consumidores, alentados por la consigna del “dinero fácil para todos”, se han endeudado pidiendo de forma incontrolada préstamos para pagar la casa, el coche, las vacaciones o lo que fuera necesario.

Todo ese dinero ha estado llegando del resto del mundo, en gran parte de los mismos países productores como China, que han estado “financiando” así el consumo de los propios productos que exportaban. ![]()
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6. LOS ABUSOS DEL SECTOR FINANCIERO Y SU SISTEMA DE INCENTIVOS
Este ciclo difícilmente sostenible ha sido facilitado y potenciado a niveles tan peligrosos gracias a diversas prácticas del sector financiero que ahora se califican como mínimo de nocivas.
- Negocios arriesgados. Para empezar, como hemos dicho, los bancos entregaron grandes cantidades de préstamos a gente a la que normalmente no habrían prestado ni un bolígrafo, por ser familias de alto riesgo de impago. Al ser créditos y préstamos de alto riesgo, podían pedir intereses algo mayores, y al conceder muchos, los ingresos eran también muchos.
- Alquimia financiera: para poder colocar sin dificultad esos créditos de alto riesgo en el mercado, los empaquetaron en complejos e indescifrables productos financieros. Después los vendieron por todo el mundo como quien propaga una enfermedad tremendamente contagiosa y de largo periodo de incubación.
![''The information was out there, and this problem had been building for years, so why did no one notice? Part of the problem is that the relevant data, while available on the Web, is spread around in a zillion places. […] That's not the end of the problems. Information about financial time bombs, like derivatives, is veiled in acronyms that make you want to gouge your eyes out. (Consider two different measures of the performance of mortgage securities: ABX.HE.AA.06-2 and ABX.HE.AA.06-1—such lovely and lyrical names!) There is an entire language required to understand this new generation of financial technologies, from credit default swaps to collateralized debt obligations to residential mortgage-backed securities [...]. Most people, faced with this tsunami of data, do the only rational thing: they give up.'' ('The First Disaster Of The Internet Age', Newsweek, 18/8/2008)](http://www.ominids.com/wp-content/img/punt-asterisc-peq.gif)
- Apalancamiento masivo. Para poder prestar todo ese dinero que no tenían, los bancos aumentaron peligrosamente a su vez su nivel de apalancamiento, que es la cantidad de dolares que puede llegar pedir prestado un banco por cada dólar que tiene en recursos propios. Es decir, si bien el banco X había prestado dinero por valor de, digamos 20 millones, para que sus clientes se compran sus casas, sólo una pequeña parte de esos préstamos (digamos 1 millón) estaba respaldada con dinero de la propia entidad financiera; el resto (19 millones, o sea el 95%) lo había pedido prestado el banco a terceros. Como el nivel de apalancamiento era muy elevado, y como todos hacían lo mismo, si fallaban algunos eslabones el efecto multiplicador sobre todo el sistema podía ser catastrófico.
![''¿Por qué la actual crisis podría abocar en una crisis sistémica? [...] Para entender lo específico de la crisis actual hay que traer a escena el apalancamiento, o endeudamiento, que mide la relación entre el valor de los activos (inversiones, préstamos que dan los bancos) y sus recursos propios (o sea el capital, y sus reservas). [...] Cuando el ciclo económico cambia su tendencia, pérdidas relativamente pequeñas pueden hacer quebrar a entidades muy grandes, pues el incremento del apalancamiento debilita al sistema en momentos de crisis. Muchos de los bancos de inversión que han quebrado eran entidades con niveles de apalancamiento en torno a 30. En el caso de Fannie Mae y Freddie Mac, el grado de apalancamiento se aproximaba a 100.'' ('Cuando los banqueros desconfían de sus colegas', La Vanguardia, 5/10/2008)](http://www.ominids.com/wp-content/img/punt-asterisc-peq.gif)

Todas estas prácticas fueron facilitadas y potenciadas por un sistema de incentivos empresarial que primaba ante todo el beneficio a corto plazo y fomentaba además el riesgo extremo. Los directivos, en su ciega carrera para obtener su bonus de fin de año, sabían que podían forzar la máquina hasta el máximo, pues en el caso de que enviaran a su banco a la ruina ellos se quedarían con sus millonarias indemnizaciones por despido. ![]()
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7. LA DESREGULACIÓN Y LA AUSENCIA DE CONTROL
Si los incentivos fue lo que motivó los abusos, su aparición sólo han sido posible en un contexto de progresiva desregulación y ausencia de supervisión real, en una época en que la idea de que había que dejar totalmente libres y sin trabas a los mercados era casi un dogma inapelable.
La falta de regulación es la que ha permitido que se concedieran tantas hipotecas “suicidas” y sobre todo que se ocultaran sofisticados productos de innovación financiera mientras las agencias encargadas de valorar los riesgos los bendecían con altas calificaciones.
También ha permitido que los bancos se endeudaran a niveles irracionales y que sus directivos ignoraran los principios de mínima prudencia imprescindibles en instituciones tan claves para la economía. Dos ejemplos especialmente relevantes de la cultura del dejar hacer que ha dominado la política de los últimos años:
- La revocación en EEUU de la ley Glass-Steagall, que limitaba el campo de acción de los bancos y su fusion con entidades de carácter más especulativo como los bancos de inversión.
Su cancelación facilitó a los bancos convirtse en los reyes del casino de Wall Street durante la última década.![''Desde principios de los años ochenta [...] los bancos y firmas de inversión comenzaron a movilizarse para conseguir su abolición, cosa que consiguieron en el año 1999 tras una intensa campaña de lobby en Wahington en la que se gastaron cientos de millones de dólares.'' (CÉSAR MOLINAS, 'El mundo después de la implosión de Wall Street', La Vanguardia, 5/10/2008)](http://www.ominids.com/wp-content/img/punt-asterisc-peq.gif)
![Revelador extracto del TIME de 1999: ''Last year the CEO of financial-services giant Travelers Group, S.I. Weill, called the Treasury Secretary R.Rubin. [...] He was proposing to merge Travelers [...] with the nation's second largest bank, Citicorp [...]. He would need bank regulators, immediately, and Congress, in short order, to clear a path. [...]'Sandy' got what he needed [...]. President Clinton is expected to soon sign a bill repealing the decades-old restrictions that have divided brokerage and banking into infusible industries. The bill sweeps aside the Glass-Steagall Act and blesses the brave new banking world [...]. Lest there be doubt as to how fully Weill routed the regulators: Rubin, who left government this summer, joined Citigroup last week as a co-chairman. [...] 'This is horrible legislation,' says bank analyst Lawrence Cohn [...] 'It creates a huge potential obligation for U.S. taxpayers.' How's that? Cohn says the new bill will encourage concentration of financial power in a few hands, any one of which could topple the system if it failed--forcing a government bailout.'' (“Bank on change”, Time, 8/11/1999)](http://www.ominids.com/wp-content/img/punt-asterisc-peq.gif)
- Las modificaciones las reglas que definían los niveles máximos de apalancamiento permitidos. La agencia federal encargada de regular y fijar tales niveles en EEUU los elevó hace pocos años, cediendo así a las presiones de la banca de inversión, que lo venía solicitando.
![''In February 2000, one of the street's most powerful executives petitioned the Securities and Exchange Commission (SEC) to allow his firm and other investment banks to raise their levels of leverage. [...] That exec was Henry Paulson, then the CEO of Goldman Sachs, now U.S. Treasury Secretary. Four years later, the SEC complied, amending the rule; the effect was to allow Wall Street to borrow even more money [...]. At the most aggressive investment banks, leverage ratios reached 30 to 1. That is, for every dollar in equity capital the firm had, it borrowed $30.'' (BILL POWELL, 'A sea of Debt', Time Magazine, 3/11/2008)](http://www.ominids.com/wp-content/img/punt-asterisc-peq.gif)
Estos son más o menos los ingredientes, a los que se añaden otros problemas intrínsecos al sistema (como son los paraísos fiscales). Como puede deducirse, para bastantes de los analistas que han servido de base para este resumen, el panorama global resultante muestra la economía mundial como un sistema insostenible y al borde del derrumbe, basado en premisas equivocadas, y que por tanto requerirá de un largo y doloroso ajuste.
