Ósmosis

Una de las portadas de Abril de la revista Newsweek está dedicada a uno de los enfants terribles de la economía actual, el articulista del New York Times y premio Nobel Paul Krugman, cuyas críticas a la política de Obama fueron ya mencionadas recientemente en este blog. Comenta el artículo del Newsweek que Krugman describe equipo de Obama como meras herramientas de Wall Street, si bien afirma que no se trata de que estén comprados o sean corruptos, sino de una mera cuestión de “ósmosis”, provocada por pasar demasiado tiempo en cercanía de banqueros y otras especies afines. Un stop, aquí.

MARAVILLOSA PALABRA

Ósmosis 1. Paso de disolvente pero no de soluto entre dos disoluciones de distinta concentración separadas por una membrana semipermeable.
2. Mútua influencia entre dos personas o grupos de personas, sobre todo en el campo de las ideas.

Y es que la tendencia a explicar la política afirmando que la totalidad de los dirigentes tienen en su agenda como único objetivo su propio beneficio y el de sus amigos es probablemente poco precisa. Aun aceptando la existencia de estos objetivos es razonable pensar que muchos de ellos desean también hacer algo bueno para su país. Ocurre sin embargo que los políticos, más o menos formados al llegar al poder, se encuentran con un entorno en el que deben navegar. Las personas de este entorno (altos funcionarios y consejeros, representantes de sectores empresariales y otros agentes sociales, responsables de instituciones económicas, etc) se conocen de arriba a abajo los manuales de instrucciones a aplicar para que un país funcione. Muchos de ellos tienen además su propia agenda. Eso no significa que sean necesariamente malintencionados -incluso algunos banqueros, sí, lo han leído bien, algunos banqueros no son mala gente-; sólo buscan un entorno que favorezca los intereses de su grupo, y en muchos casos están convencidos –o se han autoconvencido- de que favorecer los intereses de su grupo favorecerá (tarde o temprano) al resto de la sociedad.

“NO TEMA USTED, SEÑOR PRESIDENTE”

Todos ellos crean un estado de opinión que rodea al político indicándole el estrecho abanico de cosas que puede hacer sin que se le considere un temerario o un irresponsable. Ocurre sin embargo que ese grupo que le rodea centra ese conocimiento en saber hacer las cosas más o menos como se han hecho hasta ahora, tolerando poco margen para nuevos planteamientos. Se encuentran así con el político, que es, por su parte, un animal extremadamente temeroso. El político gobernante teme ir contra corriente o enemistarse con grupos de presión poderosos. Teme que le llamen inconsciente o temerario. Teme, ante todo, que un error le haga parecer incompetenete y perder las próximas elecciones. Eso le hace extremadamente susceptible a cuaquier insinuación de que una acción que está contemplando en el plano económico es poco convencional. Es por ello por lo que asumirá con inmensa facilidad cualquier sugerencia del establishment previo, más que por sumisión o corrupción de algún tipo, por pánico a equivocarse. Además, si es todo el establishment el que se equivoca (como ha ocurrido esta vez de forma tan estrepitosa) él queda libre de culpa, como el funcionario o directivo que contrata a una consultoría de prestigio sólo para lavarse las manos si las cosas van mal. Así que ante dos teorías opuestas (en este caso la de Krugman y otros colegas pidiendo la nacionalización frente a la de los banqueros y los consejeros y secretarios de Obama con sus planes de rescate y compras de activos), es más fácil que asuma las del establishment. Y no sólo eso, de tanto oirlas de personas próximas las acabará reconociéndolas como propias, aún en el caso de que inicialmente no pensara así o (más probablemente) no tuviera ninguna opinión previa firme. La ósmosis actúa así como “defensa natural” del sistema ante cualquier amenaza de cambio excesivo.

“ANTE LA DUDA TOME EL CAMINO DE LA DERECHA; ES MÁS RECTO Y ESTÁ MEJOR ASFALTADO”

Para complementar esto ha existido la creencia desde hace un tiempo de que entre dos políticas alternativas, aquella que esté más a la derecha (por ejemplo porque otorga al estado un papel menor, porque implica una política redistributiva menos activa, etc) es menos arriesgada para la economía porque tienen un efecto de mayor activación de la misma. Esta idea viene en parte de hecho de considerar la economía y el éxito político-económico prioritariamente en términos de crecimiento del Producto Interior Bruto, en lugar de emplear parámetros que reflejen más fielmente el bienestar de la mayoría de la sociedad. También ha ayudado, y no poco, el desprestigio y despiste de la izquierda tras el estrepitoso fracaso del sistema comunista liderado por la Unión Soviética. Y también, para qué vamos a negarlo, el hecho de que a menudo las políticas de derechas sí generan crecimiento global de forma más rápida (si bien por contra lo suelen hacer de forma más desequilibrada).

“DE ACUERDO, NO ESTABA TAN BIEN ASFALTADO, PERO NO VA A CAMBIARSE USTED AHORA”

Pero sin duda el fracaso también del modelo neoliberal de las últimas décadas, evidenciado con la presente crisis, está obligando a replantear de nuevo muchos dogmas. Pero incluso aunque el péndulo ideológico mundial llegue a caer ahora otra vez hacia el centro, el entorno del dirigente, por su propio carácter de élite, intentará siempre que éste sea tan conservador como permitan las circunstancias. Entre otras cosas porque dicho entorno, ésta élite o establishment político-empresarial, no es en sus ideas o intereses normalmente un representante fiel de los intereses de los ciudadanos. Por ello su influencia en las decisiones, si bien por un lado hace más difícil que un inútil o un insensato cometa alguna barbaridad, por otro supone un serio obstáculo a la representatividad real en las democracias. Casi invisible y aparentemente inocua, la ósmosis es probablemente -junto con la ineptitud, la corrupción y la obsesión patológica por el poder de dirigentes y partidos- un pilar del funcionamiento defectuoso de la política en nuestros estados.

Comentarios

7 comentarios sobre Ósmosis

  1. Gonzalo Toca el Abril 24th, 2009 12:44

    Hola Álex,

    1) Me encanta la metáfora. Creo que es muy fiel a lo que ocurre en los corredores del poder.

    2) El establishment, aunque nos guste más bien poco, aporta también prudencia y una buena dosis de experiencia a la hora de resolver los problemas más graves. Esto lo mencionas y con mucha razón.

    3) Lo de que el establishment siempre tira a la derecha… habría que discutirlo un poco. Si nos referimos a los conservadores (que son intervencionistas y les encantaría promulgar sus valores morales con forma de ley) estoy de acuerdo. Si nos referimos a los liberales, me temo que no…. porque precisamente el establishment disfruta de su poder gracias a la intervención masiva. Lo que digo aquí de los conservadores, se lo aplico también a los dinosaurios de la socialdemocracia.

    Un saludo!
    Gonzalo.
    http://cisnesnegros.wordpress.com/

  2. alexs el Abril 24th, 2009 15:21

    Respecto a 3) si te he entendido bien discrepo respecto a los liberales (si hablamos de liberalismo económico), ya que acabamos de pasar un par de décadas de masiva no-intervención, precisamente “disfrutada” y promovida por el establishment. En este caso la no-intervención del estado es al fin y al cabo la intervención de otras fuerzas, las de los grandes poderes económicos privados, que son 100% establishment porque ni siquiera tienen el control democrático que tienen los gobiernos. Ejercen su influencia precisamente para lograr que el estado casi no intervenga, para neutralzarlo o sacarlo de enmedio tanto como puedan, pues lo consideran un estorbo. De ahí la deriva a la derecha.
    Un saludo y gracias por participar!

  3. Gonzalo Toca el Abril 24th, 2009 16:29

    Tiene sentido lo que dices, pero hay una importante falla en tu planteamiento. En los últimos veinte años el gasto público no se ha reducido dramáticamente ni en un país como Estados Unidos.

    Aquí tienes los datos: http://research.stlouisfed.org/publications/review/06/01/GarrettRhine.pdf

    Soy de los que piensan que el que tiene mucho poder lo ejerce y lo demuestra con claridad. Desde este punto de vista, el establishment liberal no es, en contra de lo que tú afirmas, ni la mitad de poderoso que el socialdemócrata o el conservador (que defienden con impecable coherencia el proteccionismo).

    Siempre me gusta leerte,

    Gonzalo.
    http://cisnesnegros.wordpress.com/

  4. Gonzalo Toca el Abril 24th, 2009 16:30

    Perdona, donde decía “proteccionismo” quería decir “intervencionismo”. Muchas gracias.

  5. alexs el Abril 24th, 2009 18:55

    Jaja, eso es cierto pero lo que pasa es que al señor Bush hay que darle a comer aparte, ya ves el punto de inflexión al comenzar el milenio… :-)
    De todos modos al final pienso que hoy día izquierda o derecha todos buscan quedar sin déficit o casi (salvo ahora con la crisis) y es su competencia/incompetencia sumado a las circunstancias que le rodean lo que les permite lograrlo o no. Yo me refería más especialmente a la fiebre desreguladora de las últimas décadas en especial en los mercados financieros y a cosas como los procesos mundiales de privatización.

    Respecto a la segunda parte, es curioso, yo veo perfectamente coexistente (en las mismas personas) el conservadurismo en lo social con el liberalismo en lo político, pero es una percepción y puedo equivocarme. Respecto a que no son tan poderosos… también discrepo, pero más por sensación que por certeza empírica (de nuevo porque todos los grandes poderes empresariales desearían tener cero intervencionismo la mayor parte del tiempo, y tienen mucho poder).

  6. alexs el Abril 24th, 2009 19:12

    … fiebre desreguladora, privatización, y obsesión por bajar los impuestos (es genial en esto una vez más la ecuación de Bush: “vamos a gastar más y en cambio recaudar menos impuestos”. Pura política-magia a lo grande, al estilo David Copperfield… sólo que la magia no existe y en este caso el “truco” del ilusionista era endeudarse de modo insostenible.)

  7. alexs el Abril 25th, 2009 10:07

    (corrección: en la nota 5. quería decir “conservadurismo en lo social con liberalismo en lo ECONÓMICO”)

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